Por sedentarismo y mala alimentación los niños en edad escolar suben hasta dos kilos durante los periodos vacacionales.
Paola Salazar Dominguez, responsable de la Clínica de Alimentación y Nutrición Familiar del DIFEM, recomendó a los padres y madres de familia incentivar a los menores para llevar a cabo actividades físicas, como correr, o bien un poco de ejercicio por las mañanas.
Además, piden respetar los horarios de desayuno, comida y cena, para evitar cambios en su metabolismo. Salazar Dominguez, detalló que al inició del día los niños deben consumir proteina y verduras, así como frutas y cereales
En México, 36.9 por ciento de personas adultas vive con esa condición, y en 2030 podría llegar a 45 por ciento.



