La agonía del Gran Bosque de Agua

A consecuencia de la tala clandestina se ha perdido esta gran zona forestal, a pesar de que en reiteradas ocasiones han denunciado el hecho ante la fiscalía mexiquense y la SEIDO.

San Juan Atzingo es una comunidad perteneciente al municipio de Ocuilan. Desde el año 2000 a la fecha, su bosque se ha ido perdiendo gracias a la indiferencia de las autoridades que ven como todos los días grupos de talamontes acaban con miles de árboles.

Caminar por  los bienes comunales es andar, sobre trozos de madera que yacen en el piso, árboles que en su momento dieron cobijo y agua a los habitantes. Hoy solo queda el recuerdo.

Eduardo Gonzales Gómez, presidente electo del ayuntamiento indígena de San Juan Atzingo, denunció que este problema crece de mano de las autoridades, quienes sólo acuden a tomarse la foto y prometen una solución de años.

 Explica que la zona forestal conocida como “Gran Bosque de Agua”, a consecuencia de la tala clandestina, se ha perdido, esto a pesar de que en reiteradas ocasiones han denunciado el hecho ante la fiscalía mexiquense y la SEIDO.

Hecho que pasa desapercibido por los talamontes, que recorren los bosques de día y noche, ahí los presuntos talamontes derriban cientos de árboles diariamente y trasladan los trozos de madera a  aserraderos clandestinos, con fines de enriquecimiento y no de subsistencia.

Hay que recordar que incluso, esta demanda fue llevada a Palacio Nacional, y en respuesta se envió a la Guardia Nacional. Pesé a ello el delito continúo ante la falta de capacitación de los elementos.

De ahí  que hasta el Centro de San Juan Atzingo, han arribado integrantes de bandas dedicadas a la tala clandestina a amedrentar a los habitantes de la zona indígena.

Hoy desesperados, habitantes de San Juan Atzingo piden soluciones reales, no más fotografías del recuerdo, o acciones que no ayudan en nada.

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