Para conocer los resultados del censo 2020

El primer censo en México se realizó a finales del siglo XVIII, es decir, cuando el actual territorio mexicano era entonces un reino perteneciente a la Corona española.

Hace dos días fueron dados a conocer los resultados del Censo de Población y Vivienda realizado por el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI) durante el 2020. A pesar de las naturales dudas que se generaron en torno a la certeza de los resultados, derivadas de la aparición de la pandemia, la secretaria de Gobernación del Gobierno de México, Olga Sánchez Cordero, señaló que las estadísticas obtenidas son confiables.

Conocer el crecimiento de la población y sus principales tendencias puede resultar un ejercicio interesante y del que podemos rescatar información bastante útil sobre la dinámica demográfica nacional; al menos a todos debería interesarnos entender el comportamiento poblacional en México durante la última década.

Las diferentes aristas en que hoy se puede estudiar a la población nos permiten tener una imagen mucho más completa de ella y que el gobierno pueda implementar las políticas más acordes al beneficio de aquella. En México, el conteo de población no es nuevo y ha tenido diferentes fines; el primero de ellos, el conteo de tributarios.

Para el estudio de las sociedades del pasado los historiadores han tenido que usar diversas fuentes indirectas que permitan adentrarse al conocimiento de la demografía; de manera que, a través de estimaciones se han realizado propuestas para determinar la población existente antes de la llegada de los hispanos a las ahora tierras mexicanas, o para comprender el impacto de la disminución de la población nativa durante el siglo XVI a raíz de enfermedades como la viruela.

Ya entrado el periodo novohispano, para conocer las dimensiones poblacionales se ha echado mano de los libros de sacramentos resguardados en los archivos parroquiales. Libros en donde se asentaban cada uno de los bautizos que el cura del pueblo realizaba, los enlaces matrimoniales celebrados o los entierros de aquellos que fallecían en su parroquia. Insisto, si bien estos testimonios no tuvieron el fin de conocer las dimensiones de la población, constituyen fuentes primordiales para identificar las tendencias demográficas en un periodo donde los censos (como hoy los conocemos) no existían.

El primer censo en México se realizó a finales del siglo XVIII, es decir, cuando el actual territorio mexicano era entonces un reino perteneciente a la Corona española. Se llevó a cabo en 1790 durante el gobierno del virrey segundo conde de Revillagigedo. Al aproximarnos a finales de esa centuria aparecen estimaciones más concretas, elaboradas en la misma época, sobre las dimensiones de la población de la Nueva España, como un padrón del arzobispado de México levantado en 1777 o las estimaciones realizadas por Alexander von Humboldt a principios del siglo XIX en su visita al virreinato novohispano.

A pesar de tratarse de fuentes destinadas a conocer el tamaño poblacional no pueden ni deben tratarse como testimonios de verdad absoluta, sobre todo por los sesgos derivados de las dificultades de contar habitantes, propios de aquellos años. Hoy la tecnología ha avanzado y tanto los mecanismos, las variables y los intereses existentes sobre la información obtenida por los censos han madurado. La misma población actual seguramente sería imposible de ser contada bajo los parámetros en que se regía el conteo demográfico hace dos siglos y pico.

No he pretendido hacer aquí una historia de los censos de población, pero sí he querido compartir que su existencia no es nueva y que los datos que ofrecen no dejan de ser útiles e interesantes para quienes no determinamos las políticas públicas de este país. Valdría la pena asomarnos a censo2020.mx para conocer, por ejemplo, cómo evolucionó el número de católicos en México y de qué manera creció el número de adeptos a otras iglesias, en qué porcentaje disminuyó el analfabetismo en la última década, cuántos afrodescendientes viven en México (por primera vez fueron incluidos en el censo nacional) o cómo la población mexicana ha comenzado a ser cada vez menos joven.

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